Alejandro Galacho Objetos de arte y diseño
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Alejandro Galacho es un artesano. No, no es un artesano. O sí es un artesano, pero además es un escultor. No, tampoco artesano y escultor son palabras que lo definan. Alejandro Galacho es un artista. Pero entendiendo la palabra artista como una “persona que ejercita alguna arte bella”. Eso, al menos, nos dice el diccionario y nos ayuda a tratar de definirlo. Pero allí dice “alguna arte bella”. Como si cupiera la posibilidad de que el arte no fuera bello. Y si acaso esa ínfima probabilidad existiera, no dudamos que él lo convertiría. También es un artista en el modo en que es –iba a decir logra, pero no lo logra, simplemente es – una “persona dotada de la virtud y disposición necesarias para alguna de las bellas artes”. Y acá todas las artes son bellas. El riesgo de no serlo, se esfuma en las palabras. Y también en sus manos. Quizás, no deberíamos buscar precisiones porque sería, de algún modo, encasillarlo. Y no hay en él encasillamiento que le quepa. Autodidacta, su pasión lo va llevando a incursionar con cada material que se le presenta a su alcance. Ahora es la madera la que en sus manos ha encontrado el hueco perfecto. Y son esas mismas manos las que, según su propio convencimiento, intentan llevar el arte a lo cotidiano. Retomando, de manera inconsciente y arbitraria, los postulados de la Bauhaus, descarta distinciones, baja barreras, y deja que su arte nos alcance a todos como un derecho. Para nuestro placer y privilegio. |
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